viernes, 21 de septiembre de 2018

Las mejores 20 razones para plantar y cuidar árboles con tus hijos




#YoSiembroenEcovita

Las mejores 20 razones para plantar y cuidar árboles con tus hijos * Los árboles combaten el cambio climático* Los árboles limpian el aire* Los árboles proporcionan oxígeno* Los árboles refrescan las calles y la ciudad* Los árboles conservan energía* Los árboles ahorran agua* Los árboles ayudan a prevenir la contaminación del agua* Los árboles ayudan a prevenir la erosión del terreno* Los árboles protegen a los niños de los rayos ultravioletas* Los árboles proporcionan alimento* Los árboles sanan* Los árboles reducen la violencia* Los árboles marcan las estaciones del año* Los árboles son maestros y compañeros de juego* Los árboles reúnen grupos diversos de personas* Los árboles aumentan la unidad* Los árboles proporcionan sus copas y un hábitat para la vida silvestre* Los árboles dan sombra* Los arboles dan energía, abrázalos* Los árboles proporcionan madera* Visita nuestra página WWW.VIVECOVITA.COM

domingo, 2 de septiembre de 2018

No tiene precio



*Poder apreciar más de 30 especies de plantas en tan solo un pedacito de Ecovita y 200 en total .

*Poder contemplar aves volar y animales silvestres caminar libremente .

*Poder escuchar el sonido del río .

*Poder vivir en armonía con la naturaleza .
*Poder disfrutar de un ambiente libre de químicos .

Definitivamente #NOTIENEPRECIO
Esto y más es la #experienciaecovita .

martes, 14 de agosto de 2018

Frambuesa y sus propiedades

FRAMBUESA



La hoja de frambueso no es muy conocida hoy en día, ya que predomina el consumo de su delicioso fruto. No obstante, esta planta se ha usado en la antigüedad para diferentes enfermedades, en especial para la mujer.

Beneficios durante el embarazo
Esta excelente planta también tiene otras propiedades beneficiosas que la convierten en un remedio imprescindible para tomar antes, durante y después del embarazo: .

Previene los abortos involuntarios y las hemorragias gracias a sus propiedades astringentes, así como las hemorragias posparto.

Calma las náuseas de los primeros meses del embarazo.

Mejora la fertilidad en aquellas mujeres que tienen problemas para quedarse embarazadas a pesar de no tener ningún desequilibrio orgánico.

Facilita el trabajo de la mujer durante el parto y, como consecuencia, reduce el tiempo de duración.

Aumenta la producción de leche durante la lactancia.

www.vivecovita.com

sábado, 5 de mayo de 2018

Clases outdoors en Pallatanga



Organiza una clase outdoors de botánica , física, química, análisis de suelos, turismo, reciclaje, huertos, ciencias naturales, entomología 🔬 en Ecovita



La investigación 🔬 es una de las herramientas más importantes para la educación



Cientos de especies de mariposas 🦋 e insectos puedes conocer en Pallatanga 📍










viernes, 6 de abril de 2018

Los beneficios de la naturaleza para los niños






Los beneficios de la naturaleza para los niños

Para los niños, la naturaleza es parque de atracciones, excelente medicina y aula de aprendizaje. El contacto con ella mejora la salud, la capacidad de atención, el desarrollo motor y cognitivo, la autonomía, la seguridad, la adquisición de valores...

Nos reímos de la ocurrencia del crío pequeño al que se le pide que dibuje un pollo y esboza un pollo asado. O del que a la pregunta ¿de dónde viene la leche? responde “del supermercado”. Pero más que cómica, esta realidad resulta trágica. Evidencia que hoy muchos niños crecen sin salir de un entorno urbano y su contacto con las plantas, los animales y los parajes naturales llega a través de la escuela, libros o vídeos. Hay pediatras, educadores y psicólogos que ya hablan del síndrome o trastorno por déficit de naturaleza, un mal que afecta a los niños que viven alejados del contacto con entornos naturales y que se manifiesta en forma de obesidad, estrés, trastornos de aprendizaje, hiperactividad, fatiga crónica o depresión, entre otros síntomas-

Muchos niños salen de casa por la mañana para ir al colegio en coche o autobús, regresan por la tarde por el mismo medio y a la hora de jugar lo hacen en casa y a menudo con la consola o el ordenador. Los padres llenan sus agendas de actividades para prepararles para el futuro y se preocupan por su seguridad, por tenerlos en ambientes protegidos, que no se mojen, no se ensucien, no les piquen bichos... 

Muchos niños salen de casa por la mañana para ir al colegio en coche o autobús, regresan por la tarde por el mismo medio y a la hora de jugar lo hacen en casa y a menudo con la consola o el ordenador. Los padres llenan sus agendas de actividades para prepararles para el futuro y se preocupan por su seguridad, por tenerlos en ambientes protegidos, que no se mojen, no se ensucien, no les piquen bichos... El resultado son millones de niños que no juegan libremente en el parque o en el campo, que no trepan a los árboles ni construyen chozas con troncos, que no cazan lagartijas ni insectos ni tiran piedras a los charcos para no mancharse. Dicen los expertos que, privados de esas experiencias con la naturaleza, esos niños pierden importantes espacios de desarrollo cognitivo y emocional, pierden capacidad de ex­ploración, de creatividad, de destreza para la con­vivencia y para la resolución de problemas. Y aluden a diversos estudios de investigación que prueban que los niños del campo enferman menos, tienen mejor concentración y autodisciplina, mejor coordinación física, equilibrio y agilidad, son más imaginativos, tienen más habilidad para divertirse y colaborar en grupo, son más observadores, muestran más capacidad de razonamiento y más paz interior. Los de ciudad, en cambio, son más temerosos, desarrollan más alergias, tienen más problemas de sobrepeso u obesidad, son más nerviosos e inseguros, se aburren más…



Más seguros y autónomos Las diferencias entre los niños urbanitas y los rurales las constata casi a diario Cristina Gutiérrez, codirectora de La Granja, Fundació per a l’Educació. “Por nuestra granja escuela de Santa Maria de Palautordera (Vallès Oriental) pasan niños de pueblo, de ciudad, de P3, de bachillerato, de escuelas públicas, de centros privados… Unos 10.000 al año. Y tenemos la experiencia de 20 años. Y vemos que los que vienen de ciudad o pueblos con entornos muy urbanos llegan muy nerviosos, acelerados, hablando muy alto; corren y no dejan de moverse y de querer ir rápido a verlo todo, como si se les fuera a acabar el tiempo; los de pueblo se muestran más tranquilos y serenos, más independientes, con menos miedos, como más integrados con el resto del mundo; los de ciudad no se atreven a entrar en el bosque, no se sientan en el suelo para no ensuciarse, se quejan si hay piedras en el camino o si llueve porque les parece que todo se ha de ajustar a sus intereses y sus necesidades”, explica.
“La naturaleza ofrece una cantidad tan elevada de estímulos que el contacto con ella hace que el niño se encuentre en un espacio abierto, con sensación de libertad, con capacidad de moverse libremente, de observar los procesos que ocurren, y eso es fundamental para el desarrollo de sus habilidades de movimiento pero también un estímulo para sus neuronas, para sus emociones y para su aprendizaje; es una experiencia vital que permite al niño sentir y medirse a sí mismo de forma diferente a como lo hace en la ciudad”, resume Mari Luz Díaz, psicóloga, directora del centro de innovación educativa Huerto Alegre y presidenta de la red Onda de centros de educación ambiental de Andalucía.
Más despiertos Explica Díaz que el contacto con la naturaleza incide directamente en el movimiento, y la neurociencia ha demostrado que este tiene repercusión en el número de conexiones neuronales y favorece una organización cerebral rica y variada, una mayor plasticidad, de modo que favorece el desarrollo intelectual y el aprendizaje cognitivo. “Caerse, levantarse, ejercitar los músculos y los sentidos, ponerse a prueba, coger insectos, plantar semillas, son estímulos para el cerebro y también para las emociones, porque oler una flor, contemplar un campo de amapolas o ver cómo nace un ternero provoca al niño sensaciones que, a su vez, suscitan emociones, y esas emociones son luego importantes para construir el conocimiento, porque lo que aprendemos vinculado a emociones se graba más fácilmente en nuestra memoria y es más difícil de olvidar”, apunta la directora de Huerto Alegre.
Más equilibrados Que el contacto con la naturaleza mejora las habilidades motrices de los niños lo tiene clarísimo Cristina García: “Los niños de entre uno y tres años de nuestra guardería caminan por el bosque mejor que los de cinco años que llegan de Barcelona y no saben subir una rampa, se tropiezan con las piedras del camino, se ponen a llorar porque se caen…”. Y asegura que este ejemplo –tener que sortear piedras en el camino, caerse y levantarse para continuar adelante, etcétera– es muy significativo de cómo el contacto con la naturaleza contribuye al desarrollo emocional de los niños. “En el campo es fácil trabajar la tolerancia a la frustración –si llueve te mojas y te aguantas; si te tropiezas o estás cansado mientras estás por el monte te has de aguantar y continuar–, pero también la empatía y el respeto mediante el contacto con los animales y las plantas, o la serenidad y la calma que exigen la observación y la contemplación; se desarrollan muchas habilidades de forma fácil y natural”, apunta.
Más sanos La codirectora de La Granja asegura que los niños en contacto con la naturaleza también sienten menos emociones negativas, son más observadores y se muestran más agradecidos, y hay estudios que demuestran que a las personas agradecidas les late mejor el corazón porque el agradecimiento libera endorfinas que regulan la presión sanguínea. Y puesta a apuntar evidencias científicas de los beneficios del contacto con la naturaleza, recuerda que “en espacios cerrados o muy masificados se acumulan iones positivos que producen cefaleas, nerviosismo y malestar, mientras que en los espacios abiertos, en las corrientes de agua, en los bosques o cuando llueve se generan iones negativos que son buenos para la salud y el estado de ánimo; por eso pasear una hora por el monte nos ayuda a descargar el malestar y cargarnos de iones de los buenos”.
Mari Luz Díaz alude a las experiencias con animales que demuestran que si se les mantienen encerrados muestran un nivel de retraimiento mayor y una menor capacidad de respuesta ante situaciones difíciles. Otra evidencia, dicen los expertos, es que en los parques zoológicos los animales muestran más problemas de comportamiento y mayores niveles de estrés. José Antonio Corraliza, catedrático de Psicología Ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ha verificado con diversos estudios –realizados con Silvia Collado– la correlación entre naturaleza y estrés. “Hemos medido con una escala objetiva el contacto con la naturaleza de un grupo de niños –si la vista de su ventana permite ver mucha o poco naturaleza, el tiempo que tarda en llegar a un espacio verde, si tiene la posibilidad de interactuar, sin querer, con elementos naturales como árboles, balsas de agua, etcétera, en su entorno–, y luego les hemos pasado una escala estandarizada de estrés infantil; el resultado es una correlación negativa de -0.7 entre naturaleza y estrés; a mayor naturaleza cercana, menor estrés”, comenta. Precisa que el contacto con la naturaleza no impide que un niño sufra estrés si tiene un problema, si muere su abuelo o si sus padres se separan, pero sí le otorga más capacidad para afrontar mejor las secuelas del estrés que provocan esas circunstancias. Corraliza y Collado también han constatado que hay relación entre la cantidad de naturaleza con que cuentan los patios escolares y el bienestar infantil. “Hemos visto que cuanto mayor es la naturaleza cercana, antes se recuperan los niños agotados, mejor mantienen la atención y mayor conciencia ambiental tienen”, resume el especialista de la UAM.
“Que el contacto con la naturaleza es muy importante no es una moda ni una retórica sobre la calidad de vida; hay datos empíricos que demuestran que influye en el bienestar psicológico y emocional y sobre las capacidades intelectuales de las personas; y de hecho esa idea ya fue descubierta y defendida en el siglo XIX por las asociaciones de tiempo libre y la institución libre de enseñanza”, agrega Corraliza. Los expertos opinan que detrás de esta realidad puede haber razones biológicas, y que aunque el cuerpo humano esté adaptado ya al modo de vida urbano, quizá el cerebro todavía añore estímulos que tienen que ver con la experiencia de vivir en la naturaleza, que es donde la especie humana ha desarrollado estrategias de adaptación más exitosas para su supervivencia.
Mejor aprendizaje La trascendencia de “vivir con la naturaleza y no sólo conocerla” es también esencial en la pedagogía fundada por Maria Montessori, para quien “ninguna descripción, ninguna ilustración de cualquier libro puede sustituir a la contemplación de los árboles reales y de toda la vida que los rodea en un bosque real”. Por eso en las escuelas Montessori promueven las actividades en y con la naturaleza como parte del programa escolar, adaptando las experiencias a cada etapa de desarrollo. Montse Julià, directora del centro Montessori-Palau de Girona y secretaria de la Asociación Montessori Española, explica que “en todas las etapas de desarrollo los niños están muy interesados por conocer la naturaleza y ese interés ofrece la oportunidad de desarrollar no sólo una relación de respeto y beneficio mutuo, sino también de desarrollar las habilidades de aprendizaje y competencias para el futuro, pues ese contacto proporciona una experiencia de libertad y de responsabilidad y trabajar con el entorno natural ayuda a desarrollar la creatividad y la iniciativa”.
De todos modos, enfatiza que antes de los seis años las principales aportaciones del contacto con la naturaleza son la exploración sensorial, el enriquecimiento y control del movimiento, la mejora del autocontrol y de la capacidad de enfocar la atención y el respeto. En cambio, entre los seis y doce años, cuando los niños están en plena etapa de razonamiento, la naturaleza les permite aprender a relacionar, a observar, a pensar de forma razonada, a sentirse bien con ellos mismos. Y en la adolescencia ese contacto contribuye a formar a la persona social, a ejercitar su responsabilidad, libertad y autonomía, y les proporciona seguridad.
Mari Luz Díaz coincide en que, más allá de todos los beneficios sobre la salud, las capacidades intelectuales y el equilibrio emocional que pueda suponer que los niños estén en contacto con la naturaleza de forma espontánea, si se aprovecha ese contacto en contextos educativos –aulas de naturaleza, granjas escuela, etcétera– los espacios naturales se convierten en un gran recurso pedagógico para educar la percepción de los chavales y hacer que los niños aprendan a discriminar, a categorizar y a ordenar la información, a establecer vínculos afectivos con la naturaleza y los seres vivos y a desarrollar sentimientos de respeto y de protección del medio ambiente.
“Los niños son aprendices activos, investigadores, y la naturaleza ofrece una experiencia sensorial completa: se puede tocar, oler, ver, oír, probar…, así que es más fácil aprender allí que atado a un pupitre”, resumen los expertos. Y subrayan que las vacaciones pueden ser un buen momento para que los padres brinden a sus hijos experiencias naturales: excursiones a la playa o al campo, enseñarles a pescar, a observar las aves, las hojas o los insectos, a hacer cabañas… Actividades todas ellas que, además, escapan a los rigores de la crisis.
Fuente: La Vanguardia

Beneficios de caminar en pareja en entornos naturales





Uno de los planes más sencillos que comparten muchas parejas es realizar excursiones, caminar por entornos naturales, pasear en bicicleta o realizar fotografías de entornos bonitos. Los beneficios que produce el contacto con la naturaleza 🍃son muy positivos para la relación de pareja. Los entornos naturales aportan un clima de intimidad para hablar sobre temas personales con la pareja. Desde este punto de vista, aquellas parejas que mantienen el hábito de salir a pasear de forma frecuente, también tienen una disposición adecuada para mantener una comunicación asertiva al disfrutar de espacios para estar a solas-

El estrés del trabajo es un factor que puede alterar la relación de pareja cuando la ansiedad afecta al estado de ánimo de los trabajadores. Caminar 🚶 es un hábito terapéutico para mantener el estrés bajo control gracias a las sensaciones agradables que surgen del contacto con la naturaleza: serenidad, tranquilidad de ánimo, bienestar y pensamiento positivo. Establecer hábitos de pareja como salir a pasear es una rutina de salud física y emocional.- Los beneficios del ejercicio físico son numerosos desde el punto de vista anímico: mayor nivel de higiene mental, mayor nivel de energía y la sensación de estar conectado con el mapa del mundo de la pareja por compartir ese tiempo en común.- No existe escenario más romántico que los paisajes naturales que en cada época del año tienen su propio encanto. Por esta razón, los paseos naturales también alimentan la mente de la belleza trascendente de esa obra de arte que es el mundo-

Ven a compartir con nosotros en nuestro pequeño paraíso

www.vivecovita.com

martes, 6 de marzo de 2018

Manejo de Desechos de Ecovita







Sabias que somos el único establecimiento turístico que tiene un Programa de Manejo de Desechos en Pallatanga???
SIIIII
Nos complace compartir el programa de manejo de desechos sólidos de Ecovita, cuyos objetivos son:
1.- Fijar las normas operativas para el manejo, almacenamiento temporal, disposición final y tratamiento de los desechos sólidos generados en nuestras instalaciones, a fin de prevenir accidentes, enfermedades profesionales e impactos ambientales significativos que se pudieran ocasionar en el área operacional.
2. Reincorporar al ciclo productivo materiales o sustancias reutilizables, fomentar la disposición segura de los desechos reutilizables al mismo tiempo que se protege el medio y se satisface las necesidades de la población.
Y para el cual hemos tomado algunas herramientas para llevar a cabo el mismo, como las que señalamos a continuación:
Clasificación de los desechos por tipos:
TIPO COLOR
Plásticos :Azul
Vidrio :Amarillo
Papel :Gris
Orgánico :Verde
Lata: Blanco
Esta se la realiza primeramente en estaciones de separación, después son llevados a una estación de transferencia donde son reclasificados, pesados y registrada la cantidad de desechos, para el aprovechamiento de las mismas.
Su aprovechamiento se lo realiza de la siguiente manera:
- Papel, latas, botellas de plástico y vidrio= artesanías y papel reciclado.
- Orgánicos = abonos orgánicos como el Biol
y Compost
Los desechos no reciclables son identificados y almacenados para ser entregados al carro recolector municipal.
Y los demás materiales son almacenados para ser entregados a la empresa recicladora
Le invitamos a contribuir en nuestro Programa ayudándonos manejando la separación de desechos adecuadamente y en reciclaje.
Y también lo puedes poner en practica en tu institución u hogar.